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Se rompio el timón

by | Técnica Náutica

     “ A las 21h cenamos, la oscuridad era casi total. Por popa se destacaba la fosforescencia en las crestas de las olas y se veín cada vez más lejos los destellos del faro de punta Chassiron.

Poco después, me acomodé en la cucheta, tratando de conciliar el sueño. Cuando estaba a punto de  pasar al grado de inconsciencia, oigo la voz de Nacho.

     Angel, Angel, despierta, se ha roto el timón.

        En segundos recobré la consciencia y exclamé incrédulo

       ¡¡¿Cómo, que dices?!!

       Que se ha roto la pala del timón!!!!”

La pérdida del gobierno es siempre un contratiempo, cuya gravedad dependerá del tipo de embarcación y de las circunstancias imperantes en ese momento.  

La imposibilidad de maniobrar puede poner en peligro al barco y comprometer la seguridad de todos los que están a bordo.

Por ello es esencial planificar con antelación, de modo que en el caso de pérdida o fallo del sistema de gobierno, tenga a bordo los medios para montar algún tipo de aparejo de emergencia.

Gobierno de emergencia

Si el timón se bloquea y no puede liberarse inmediatamente, es esencial hacer que el barco deje de avanzar, arreando las velas, apagando el motor y facheando.

Si el timón en el espejo de popa (1) aún permanece en su sitio y lo que se ha roto es el codaste por debajo del nivel de cubierta, el gobierno puede lograrse  por medio de cabos pasados por la popa y guiados hasta la bañera.

Este sistema es más difícil y complejo si el timón es de aleta (2), ya que los cabos se deberán pasar bastante hacia proa por medio de poleas en la regala y volver hacia la bañera.

Para ello, habrá que practicar un agujero en el timón. La ilustración muestra el timón de aleta recogido y de lado.

Gobierno con caña

No es usual que las cañas se rompan pero, si lo hacen, puede ser difícil encontrar un sustituto y existe el problema adicional de que la mayoría de las cañas están fijadas a la mecha del timón con una pieza especial de metal.

Si quedan unos 30 cm de caña, se puede amarrar la parte rota a ella y timonear con cabos pasados por los winches.

Lo más previsor será, llevar una caña de repuesto y herrajes para la cabeza del timón.

Gobierno con rueda

Cuando el gobierno es con rueda, es necesario tener una caña de emergencia que se apareje rápido.

La rueda mueve un piñón que mueve una cadena dentro del pedestal (1) Los cables (2), están unidos a la cadena y desde allí al cuadrante (3) por medio de una serie de poleas (4).

El timón de rueda puede bloquearse si el cable está demasiado flojo y se sale de las poleas.

Para solucionarlo, coloque la caña de emergencia, suelte los cables y quite la polea.

Timón de Fortuna

El método clásico para construir un timón de fortuna consiste en utilizar el tangón, o en su defecto la botavara, haciendo firme en uno de sus extremos un trozo de tabla del piso interior de la embarcación, a modo de pala de timón.

Es importante asegurar su solidez, utilizando todos los materiales disponibles adecuados para esto, cabos, alambres, etc.

El montaje se completa improvisando una especie de punto de pivote, para el cual se podrá utilizar el estay popel con su landa.

Finalmente se instalará un cabo de seguridad que irá amarrado en una de las cornamusas de popa y  que atravesará, por medio de un orificio, la improvisada pala de timón.

Resumiendo, los componentes básicos del gobierno de fortuna son:

1)   Una caña de gobierno: tangón o bichero con un cabo hacia el stay popel

2)   Una pala: Una pequeña puerta o tabla de piso

3)   Una bisagra, un calzo para cabos o un escálamo cerca de la línea de crujía.

Con las velas

Los barcos que tienen un aparejo dividido pueden gobernarse sólo con las velas, simplemente cazando o filando las escotas.

El mejor aparejo para un sloop se compone de un foque grande que dé potencia y haga que el barco no quede proa al viento, y una vela de capa grande montada en stay popel cómo vela de gobierno. Cazar la escota de la vela de gobierno hace que el barco orce y filarla hace que derive.

Remolcando objetos

Otro método práctico para embarcaciones a motor o de esloras mayores, consiste en mantener el relativo gobierno mediante el desplazamiento lateral hacia uno u otro costado, de algunos objetos flotantes que, debidamente amarrados en la popa, constituyan un lastre o freno al avance.

De este modo, si deseamos virar a estribor, actuaremos de forma que los lastres sean remolcados por estribor, y viceversa.

Por ejemplo, podremos lograr un poco de control si remolcamos un pequeño neumático que se desplazarse de lado a lado por medio de una pata de gallo de gobierno, unida a un cabo de remolque.

Para ello, pasaremos cada extremo de la pata de gallo a través de poleas en los extremos de un palo que amarrado atraviese la popa y se extienda hacia los lados

Cuanto más se pueda mover el lastre hacia los lados, más eficiente será.

Naturalmente, sufriremos una pérdida considerable en la velocidad, y nuestra capacidad de maniobra se verá muy restringida.

 Prevenir antes que curar

Los timones suelen descuidarse hasta que algo va mal. Los problemas más comunes en los timones fijados al espejo de popa son que los vástagos o las hembras se rompan o se salgan.

Con los timones cuya mecha atraviesa el casco, los problemas pueden ser que se aflojen de la caña, que las sujeciones de la mecha se aflojen del timón o que los cojinetes se desgasten y se pongan rígidos.

Pare evitar problemas, conviene revisar periódicamente las soldaduras de los vástagos o hembras, las tuercas y los tornillos, y las placas de soporte para garantizar que estén en orden.

Si la mecha del timón y la caña no están bien ajustadas, esa falta de tensión debería ser obvia al tacto.

La caña debe tener al menos un ajuste y, aún mejor, un cuadrado con rosca en el que pueda colocarse una tuerca para ajustar al caña. Si siente que los cojinetes de la mecha están flojos, debería ser posible reemplazar el anillo de cierre y volver a ajustar las tuercas. Si el timón se siente duro, el cierre y los cojinetes necesitan grasa.

Es mejor montar la mecha en un tubo bastante más arriba de la línea de flotación y colocar un anillo de cierre en el cojinete inferior. Sin embargo el tubo al estar lleno de agua, atraerá más organismos marinos, por lo que se debería quitar el timón una vez al año para limpiarlo.

Lic. Florencia Cattaneo

Fuente: Manual de Vela; Editorial Paidotribo