Si no visualiza correctamente este mail, haga

Y si…¿ponemos el spi?

by | Técnica Náutica

Muchas veces olvidado, el spí suele permanecer en su bolsa sin que nadie repare en él.

Fortuitamente, nos acordamos de que existe cuando tropezamos con el tangón que representa más un obstáculo que una parte importante de la maniobra.

Triste destino para una vela que bien utilizada reporta grandes beneficios y satisfacciones al velerista.

Navegando de crucero y con más de dos horas por delante, usar el spí aporta mayor velocidad y comodidad en la navegación.

Sin embargo, el trabajo que su maniobra y trimado implica nos disuade de usarlo perdiéndonos ocasiones irrepetibles de disfrutar de una buena navegación.

Por esto con viento de popa proponemos: ….Y si ponemos el Spí? 

Spinnaker: Empecemos por conocerlo

BALUMA: cada uno de los bordes laterales de la vela.
PUJAMEN: borde inferior de la vela.
OREJAS : parte superior de cada una de las balumas, donde el spi tiene más curvatura.
ESCOTA : cabo con el que manejaremos y trimaremos el spi desde su puño de sotavento.
BRAZA : cabo con el que manejaremos y trimaremos el spi desde su puño de barlovento previo paso por el extremo del tangón. Esta irá a una polea situada generalmente en la regala, a la altura de la manga máxima del barco.

TANGÓN : Es la percha que, apoyada en el palo, mantiene en el otro extremo el puño de amura del spinnaker.
AMANTILLO DEL TANGÓN : cabo o driza que habitualmente sale a media altura del mástil, y que se utiliza para sujetar por arriba y controlar la altura del extremo del tangón.
CONTRA DEL TANGÓN : cabo que retiene por abajo el extremo del tangón.
CABEZALES DEL TANGÓN : piezas situadas en los extremos del tangón. En el caso más frecuente iguales en ambos extremos, con una “uña” con pasador que se abre con un disparador. Por el del extremo exterior pasará la braza, y el del extremo interior se enganchará al palo.

Por dónde empezar: Preparación de la vela

Es fundamental en el éxito de la izada la preparación y plegado del spinnaker en su saco.

La forma más lógica y corriente es seguir las cintas de baluma desde el puño de driza hasta alcanzar limpiamente los puños de amura y escota. O sea de arriba abajo.

Para introducir el spí en su saco se procederá a ir recogiendo la tela sobrante sin enredar las relingas ni perder los puños, hasta que los tres puños queden reunidos.

Llegó el momento: A Izarlo

El spí como vela volante, debe izarse libre, por fuera de estayes y candeleros.

Al izarlo, el saco del spí debe estar siempre agarrado a cubierta o a los pasamanos, evitando que se caiga al agua.

Para realizar la izada en forma cómoda se precisa la participación de, por lo menos, tres tripulantes. Uno controla la escota, mientras otro iza y un tercero lleva la caña y la mayor.

No obstante, con buena organización también puede hacerse en solitario. Los movimientos son los siguientes:

  • Pasar la braza por delante del estay de proa.
  • Conectar los puños de amura y escota.
  • Conectar la driza a su puño.
  • Conectar el tangón en el palo a una altura media y asegurar esta posición en el carril.
  • Conectar el amantillo en el tangón.
  • Pasar la braza por la uña del tangón y darle cabo.
  • Levantar con el amantillo el tangón y situarlo en posición horizontal y perpendicular al palo. 
  • Cazar suavemente la braza hasta que el puño de amura del spí llegue al extremo del tangón.
  • Cazar el contra de tangón para evitar que se eleve el tangón 
  • Izar el spínnaker

La navegación con Spí

Una vez izado, hay que orientar el spinnaker al viento para que porte perfectamente.Los movimientos a seguir serán:·         Cazar la escota hasta que el puño se levante.·         Cazar braza y soltar acompasadamente contra de tangón hasta poner el tangón abierto y perpendicular al vientoHay que vigilar que el tangón esté perpendicular al palo y que los dos puños de escota se mantengan a la misma altura. El secreto es cazar y filar escota de forma que la vela esté siempre al límite del flameo, permitiendo incluso que se empiece a doblar la oreja del spí por barlovento.

Uno de los errores más comunes es llevar demasiado cerrado el tangón, con lo que el spí adopta una forma exageradamente esférica y bambolea descontroladamente.

O el caso contrario, llevarlo excesivamente abierto y, por consiguiente, muy cazado, desventando el spí Las reglas de oro de un buen trimado son:

  • Tangón perpendicular al palo 
  • Tangón perpendicular al viento aparente
  • Puños de amura y escota a igual altura
  • Driza a tope pero sin relingar
  • Escota filada justo hasta que se empiece a doblar la oreja del spí
  • Para mantener los puños a igual altura hay que ir controlando la posición del tangón, nivelando el puño de amura con el de escota. Siendo este último el que manda.

Y si navegamos por la Aleta….?

El trimado es fácil y sin complicaciones.

en buena posición, perpendicular al viento, spí filado al límite y escota sin pasteca.

Puños igualados y siguiendo con la caña el empuje de las olas, arribando sobre ellas y orzando ligeramente para alcanzar mayor velocidad entre ola y ola.

La botavara seguirá la prolongación del tangón, tal vez, un poco más filada.

¿Y al través cerrado?

Con viento aparente de 90° a 60°, el control del spí y del barco es ya más laborioso.

El tangón debe permanecer perpendicular al palo y algo más abierto al viento.

La escota estará cazada, pero no demasiado, dejando que se doble ligeramente la oreja del spí.

Se hará firme lo más a popa posible, quedando incluso por encima de la botavara

 Con viento fresco, el peligro es perder el control del barco por la escora y la orza descontrolada.Si esto sucede sé intentará controlar el barco, filando la mayor, desventándola.

Si todavía no hemos recuperado el control, habrá que desventar el spí lentamente. Nunca se debe soltar la braza. Sólo hay que filar la escota.

Si sobreviene una racha y la escora es pronunciada se largará la escota.

Una vez que el spí se vacié, el barco se adrizará de nuevo. Seguidamente se volverá a cazar el spí y posteriormente la mayor.

En este rumbo, para el crucerista, es de mayor utilidad el multipropósito, que se iza sin tangón y es más indicado para navegar tranquilo y con fácil control.

¿Qué hacemos en Popa?

Navegar en popa redonda exige mayor concentración y conocimiento de las reacciones de nuestro barco a los diferentes estados de viento y mar.

El trimado consistirá en mantener el spinnaker lo más estable y quieto posible y con el máximo de superficie proyectada al viento, manteniendo una forma correcta.

Para conseguirlo, el timonel debe saber seguir las olas acompasadamente tomándolas por popa, y orzando ligeramente entre ola y ola.

El tangón se mantendrá muy abierto hacia popa, casi tocando los obenques, como siempre perpendicular al viento y al palo.

La altura del tangón deberá ser la media, ni muy alto ni muy bajo, aunque el puño de escota se levante más de la cuenta.

Para evitar el desequilibrio del spí se hará firme la escota a la altura de la manga máxima del barco (3) (colocar una polea de apertura automática), así se mantendrá más quieto el puño de sotavento.La mayor en estos rumbos se tiene que mantener abierta y presentando una buena superficie al viento.

Con poco viento es aconsejable el uso de una retenida de botavara. Con viento fresco no, por el riesgo a la trasluchada involuntaria.

Y ahora… ¿Cómo la bajamos?

Como siempre, la preparación y la técnica son determinantes del éxito de la maniobra.

La regla básica es desventar el spí, filando la braza y la driza y recogerlo por detrás de la mayor desde puño de escota hacia la baluma, tirando de la relinga 

 Los pasos a seguir serán:

  • Filar 10 cm la driza de spí para evitar que no se trabe.
  • Filar la braza y el amantillo del tangón hasta que llegue a la puntera. 
  • Liberar el spí, manteniendo el tangón controlado con el amantillo.
  •  Tirar de la escota de spí hasta su puño y seguir por la baluma (Tirando siempre de una de las balumas. Nunca de las dos)
  • Procurar ir hacia proa y recogerlo antes de que caiga al agua.
  • Arrojarlo al interior rápidamente, pero sin tirones bruscos.
  • Descolgar el tangón.
  • Variar el rumbo, si se desea, orzando.

Fuente: “Mi amigo el spí” de J. Adzerias